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A
los Cuchumatanes
Juan Dieguez Olaverri

Los
Altos Cuchumatanes
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Oh
cielo de mi Patria!
Oh caros horizontes!
Oh azules altos montes,
Oídme desde allí!
El alma mía os saluda,
Cumbres de la alta sierra,
Murallas de esa tierra
Donde la la luz yo ví!
Del sol desfalleciente
A la última vislumbre
Vuestra elevada cumbre
postrer asilo dá
Cual débil esperanza
Allí se desvanece
Ya más y más fallece,
Y ya por fin se vá.
En tanto que la sombra
No embarque el firmamento
Hasta el postrer momento
En vos me extasiaré;
Que así como esta tarde,
De brumas despejados,
Tan limpios y azulados
Jamás os contemplé
Cuan dulcemente triste
Mi mente se extasía,
Oh cara Patria mía,
En tu aspero confín!
Cual cruza el ancho espacio,
Ay Dios, que me separa
De aquella tierra cara
De América el jardín.
En alas del deseo,Por esa lontananza,
Mi corazón se lanza
Hasta mi pobre hogar.
Oh dulce madre mía
Con cuanto amor te estrecho
Contra el doliente pecho
Que destruyó el pesar!
Oh vosotros que al mundo
Conmigo habeis venido,
Dentro del mismo nído
Y por el mismo amor;
Y por el mismo seno
Nutridos y abrigados,
Con los mismos cuidados
Arrullos y calor!

Sierra
Imponente
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Amables
companeros,
A quienes el alma infancia
En su risuena estancia
Jugando me enlazo
Con lazo tal de flores,
Que ni por ser tan bello,
Quitárnosle del cuello
La suerte consiguió!
Entro en el nido amante
Vuelvo al materno abrigo
Oh,cuantopecho amigo
Yo siento palpitar,
En medio el grupo caro,
Que en tierno estrecho nudo,
LLorar tan solo pudo
LLorar y más llorar.
Oh cielo de mi Patria!
Oh caros horizontes!
Oh ya dormidos montes
La noche ya os cubrió
Adios,oh mis amigos,
Dormid,dormid con calma
Que las brumas en el alma
Ay,ay las llevo yo!
Jose
Martí llamó a Juan Dieguez: "poeta de la fe "
Qué
bello es Huehuetenango
Carlos
Castillo

Fuente
en el parque Central.
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Por las
tardes simplemente hay que tomar un paseo por el parque y vislumbrar la
suave caída del sol sobre el horizonte, el cual deja a su paso colores
primaverales y una tersa serenidad que armonizan con el ímpetu y
delicadeza de la arquitectura y con la personalidad del pueblo... que
acorazado con la sierra de los Cuchumatanes como elegante telón de
fondo, se prepara para recibir la calmada noche como bohemio de antaño.
Viejo y añejo, este pueblo impresiona al visitante, transportándolo a
leyendas y ensueños, que de generación en generación han sobrevivido
para la eternidad en los afanados lugareños.
Carlos
Roberto Castillo León.
HUEHUETENANGO
Elder Exvedi Morales Mérida
4-11-2000
Huehuetenango, mi edén natal,
fuente sagrada de mi inspiración;
yo tu agrario poeta eternal,
te ofrendo con gozo mi corazón.
Cuna de ilustres personajes,
nido de primaveras copiosas,
patria de deleitosos paisajes,
pensil de dulces liras gloriosas.
En tus surcos siempre prolifera
el sacro y milenario maíz,
¡Huehuetenango, quién no quisiera,
ser de esa semilla la matriz!
¡Oh, tu nombre, mi alma inflama,
Huehuetenango, mi patria hermosa;
por eso soy milpa-pentagrama
y marimba-lira primorosa!!
Tu excelsa belleza poética
es el inagotable manantial
de nuestra inspiración profética,
Huehuetenango, canto vegetal.
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Huehue
Enrique
Ortega, "El Golem"
No
me veo en las altas,
casas de cristal,
ni en los anchos rios de metal,
ni en el circo techado
de humo y escoria.
No me siento andando
sobre pies italianos ni americanos,
ni me siento cubierto con telas
extranjeras, ni con cortes extranos
a mi cuerpo,
ni me siento hablando lengua
foranea que me oprime.

Sierra
Imponente
|
No
me alegran las fiestas
impuestas de otros,
ni me embriagan las bebidas
de compuestos artificiales,
ni me llenan los frutos
extranos a mi tierra.
Solo
en ti, Huehue, me veo
bailando sobre tu suelo madre,
con ropa de manta
que cubre tu noble cuerpo,
huesped del aire de
tu tierra.
Solo
en ti, Huehue, me oigo
en tus nobles cantos que
cantan a mi corazon,
en tus notas de musica
que tocan cada cuerda
de mi ser.
Solo en ti, Huehue, me siento
con tu humor ancestral
que me respira vida,
con tu adornado ser de fiesta
que espejea el universo entero.
Solo en ti, Huehue, solo en ti.
| Guatemala,
con tu huipil a
Otto-Raúl González, Nacido en Huehuetenango.
Guatemala,
con tu huipil
de árboles perezosos que cabecean muertos de sueño,
de animalitos del aire que te bordan azul-celestemente su
vuelo,
de animalitos de tierra que en tu piel te dejan tiradas
- las
cagaditas de sus pasos cuando huyen por los montes.
Guatemala,
con tu huipil de lagos y mercados.
De mercados hundidos en los lagos donde se cambian
celajes por peces, peces por chumpipes, chumpipes por diversas
Guatemala,
con tu huipil de lluvias que no terminan nunca.
De lluvias que no terminan nunca porque se te han quedado
- dormidas
en tus ojos tristes que sufren.
¡Oh,
Guatemala, palomita, cenzontle.
Con tu huipil de sangre torturada-ametrallada
bajo la sombra de todos los infinitos con garras...!
El
Perro Andaluz - Huehue HUEHUE,
Enrique Ortega
No
me veo en las altas
casas de cristal,
ni en los anchos rios de metal,
ni en el circo techado
de humo y escoria.
No me siento andando
sobre pies italianos ni americanos,
ni me siento cubierto con telas
extranjeras, ni con cortes extranos
a mi cuerpo,
ni me siento hablando lengua
foranea que me oprime.
No me alegran las fiestas
impuestas de otros,
ni me embriagan las bebidas
de compuestos artificiales,
ni me llenan los frutos
extranos a mi tierra.
Solo en ti, Huehue, me veo
bailando sobre tu suelo madre,
con ropa de manta
que cubre tu noble cuerpo,
huesped del aire de
tu tierra.
Solo en ti, Huehue, me oigo
en tus nobles cantos que
cantan a mi corazon,
en tus notas de musica
que tocan cada cuerda
de mi ser.
Solo en ti, Huehue, me siento
con tu humor ancestral
que me respira vida,
con tu adornado ser de fiesta
que espejea el universo entero.
Solo en ti, Huehue, solo en ti.
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Te
Doy Gracias por Verme Nacer
Willy Granados Los Angeles, California USA
En cualquier momento dado
pienso en ti y me alegro
doy mis gracias por ser testigo
de mi creación aunque no este contigo
Te recuerdo con el alma
lloro por tus recuerdos
mi corazón te llama
pero distante son tus ruedos
Si fuese mi dolor o felicidad volara
o caminara para que tu te postraras
a mis pies y sentir tu vibración que
me vio nacer
Como olvidarte si es que en tu tierra
yo nací mi Huehue
GUATEMAYA
Dedicado a Mandy, excelente declamadora santaneca.
Guatemala, lunes 19 de abril 2004.
Elder Exvedi Morales Mérida.
Guatemaya,
con ardoroso amor te canto.
¡Oh!, mi alma se empapa de júbilo
al escuchar el dulce trinar de tus pájaros,
al oír el tremolar de tus marimbas
con sus ecos celestiales.
Guatemaya,
con mi voz de milenaria milpa te canto.
Tus esplendorosas y misteriosas bellezas
me embriagan perpetuamente,
por eso soy cantor.
Yo le canto a mis hermanos campesinos,
porque con indecible sacrificio
hacen fructificar los campos,
porque desde el alba hasta la caída del atardecer
desempeñan su ruda labor.
¡Yo canto mi rebeldía,
porque su trabajo es despreciado y mal pagado!.
Guatemaya,
yo bendigo a los que luchan
por tus hijos desposeídos.
Yo bendigo al chapín honrado y laborioso.
Yo desahogo mi desencanto
porque continuamente me sumerjo
en tu desgarradora realidad
y lloro mi impotencia por no poder ampararte.
Se retuerce mi ser
al ver las manos callosas vacías,
los niños desprotegidos
y los hijos tuyos oprimidos.
Guatemaya,
¡Oh, mi pueblo: héroe y mártir,
la sangre derramada de los inocentes
reclama justicia!
Guatemaya,
¡quisiera ser tornado,
para eliminar a esos
que usan al pobre para enriquecerse,
a esos que pisotean la dignidad de mi prójimo!.
¡Oh!, Guatemaya,
estoy cansado de verte arrodillada,
hartándote se miseria,
de ver nacer generaciones cegadas
por el poder y el dinero.
Estoy hastiado de tantas amarguras tuyas,
por eso,
alzo mi voz de protesta
ante la injusticia que sufres patria mía.
Reclamo libertad, igualdad y bienestar para ti.
Guatemaya,
ya mis ojos están marchitos de tanto llorar.
Llevo tus dolores inmersos en mis entrañas
porque en mí estás fundida.
Guatemaya,
mi corazón grita su atroz dolor
porque tantos te venden y te prostituyen
como si fuese ramera o mercancía.
Me martirizan tus alaridos de suplicio al desgarrarte,
y aún así pronuncio tu sagrado nombre
con reverencia, dulzura y orgullo.
¡Cómo quisiera borrar tus desventuras y tus desdichas!
¡Cómo quisiera disipar tus hondas penas!
¡Cuánto daría para abrir anchos caminos de paz para que camines
feliz!
¡Cuánto daría para que el día supremo pronto llegue!
¡Cuánto daría para que en breve se enciendan los amaneceres!
Guatemaya,
antes de partir quiero decirte
que no han dejado de latir los corazones
de tus hijos benignos
que se fueron involuntariamente...
Guatemaya,
antes de marcharme
quiero suplicarte perseveres
y esperes la primavera.
Guatemaya,
aviva tu esperanza
porque pronto germinarán
tus hijos sabios y altruistas.
Guatemaya,
tu agrario nombre que atraviesa mares
ya no será empañado;
tus artitas, tus intelectuales y tus líderes bondadosos
ya no sufrirán más persecución ni muerte,
ya no crucificarán más jesucristos.
Guatemaya,
te canto,
porque soy tu poeta enamorado.
Proclamo a jubilosas voces
que yo fecundo surcos
para que tu extrema pobreza
salga huyendo de tus senderos...
Guatemaya,
te canto mi desaliento y mi tristeza,
pero también mi cara esperanza,
porque tiernamente me dulcificas.
¡Qué nuestra bandera ya no ondee en manos iletradas y asesinas!
¡Qué ya nadie te prostituya y te comercialice!
¡Qué pronto se abran de par en par
las puertas de los corazones chapines
para que Dios more en ellos y así reine la paz!.
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