Huehuetenango posee sus propios grupos de danza tradicional, en que los bailadores
representan escenas de la vida diaria, ritos alusivos a una fecha o acontecimiento
especial que van acompañados, la mayoría de veces, de bandas musicales y de su
instrumento de batalla: la marimba.
Los huehuetecos son especialistas tanto en la fabricación como en la ejecución de
marimbas. Por eso en las fiestas y ceremonias ese instrumento no puede faltar. Las
marimbas de este departamento también son cotizadas en otras regiones, como México.
Debido a su riqueza cultural, la tradición huehueteca se basa más en la palabra que en
el documento escrito. Los consejos de ancianos poseen un valor trascendental, pues se
consideran personas de profunda sabiduría con experiencia para guiar la vida de la
comunidad.
La variedad étnica es un factor que garantiza la creatividad. De ello, son famosos los
pobladores de algunos municipios, porque conservan sus trajes típicos.

Danzas y Bailes
La mayoría de municipios y poblaciones del departamento de Huehuetenango, poseen el
legado de las expresiones danzarias heredadas de sus antepasados. Uno de los centros
danzarios más importantes de este departamento situado al pie de la Sierra de los
Cuchumatanes, lo constituye la región huista del municipio de Jacaltenango, dedicado a la
advocación de Nuestra Señora de la Purificación, es decir de Candelaria, cuya fiesta
titular es el 2 de febrero. Esta cabecera municipal se encuentra en un valle rodeado de
varios pueblos denominados Huista.
Cofradías y hermandades
En Huehuetenango conviven las cofradías y las hermandades. En algunos casos se mezclan,
pues el ritual religioso predominante es el cristiano católico. Sin embargo, la hoy
llamada espiritualidad maya prevalece en todo el departamento, ya que en cada población
se practican rituales en lugares diferentes y alejados de la comunidad religiosa católica
o protestante. Los sacerdotes o intermediarios espirituales mayas, son indistintamente
miembros de cofradías y hermandades.
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Huehuetenango
es uno de los departamentos de mayor trascendencia en la cultura
popular guatemalteca, ya que no sólo es el que cuenta con la mayor
cantidad de municipios, sino que también en él cohabitan distintas
etnias mayanses.
Como herederos directos del Pueblo Maya, este departamento ha
conservado una visión del mundo y de la vida, que se hunde en el
nuevo contenido por los procesos históricos posteriores a la
conquista y colonización de los siglos XVI y XVII, que expresan una
amalgama de elementos de tradición oral.
La cultura huehueteca se basa más en la palabra que en el documento
escrito; más en los consejos de ancianos que en las autoridades
civiles y religiosas oficiales. Pocas regiones de Guatemala poseen tan
variada tradición oral.
Las expresiones de oralidad surgen en ocasiones particulares,como los
velorios, reuniones de iniciación con los ancianos, y en el diario
vivir, alrededor del fogón comunal de la casa. Según se afirma en
Cuilco, "los narradores" o "palabreros", como se
les llama en San Mateo Ixtatán, o "cargadores del año" en
Jacaltenango, son los hombres más sabios de la comunidad; "son
los hombres fundadores de los pueblos, que marcan la tierra y los
límites de las comarcas", como se les aprecia en San Juan Ixcoy.
Todos ellos transmiten su sabiduría en días especiales marcados por
el tzolkin (calendario maya de 260 días), a los jóvenes iniciados.
De tal manera que hay tradición oral sagrada, mística, hermética, a
la que tiene poco acceso "la gente común". Sólo es
utilizada por los hombres sabios. Es en estas oportunidades cuando
surgen y se comparten mitos y cuentos de los tiempos antiguos y de la
formación de los pueblos.
Por otra parte, existe tradición oral "del común", que
todo el pueblo conoce y repite.
En general, la tradición oral huehueteca está muy ligada a mitos muy
antiguos que explican la formación del mundo cotidiano; que dan
razón de todas las cosas existentes. Sobresalen también narraciones
que son de tipo admonitorio de las que se derivan enseñanzas como los
cuentos de animales y las leyendas animísticas e históricas.
Sobreviven , además, tradiciones orales de alto contenido estético,
cuyo fin es el goce literario.
La inmensa cantidad de tradiciones orales huehuetecas se pueden
agrupar, no por asociación natural del pueblo, sino por cuestiones de
tipo didáctico y expositivo.

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